Fuera de mi mami, a quien adoro y considero la mujer más importante de mi vida, hay dos señoras a quienes quiero destacar porque ocupan un lugar muy importante en mi corazón y en los recuerdos de mi niñez: mi tía Julia y mi madrina Martha. Ambas, es su momento, me ‘bancaron’ mucho como diría un argentino, osea, me consintieron y aguantaron mis travesuras.
Poco a nada recuerdo de mis primeros años en Lambayeque, pero me vienen a la mente cuando le sacaba la madera que sostenía la lona de las sillas de playa del tío Julio (esposo de mi madrina), varias veces, al sentarse a descansar se fue en caldo………….., hasta que me descubrieron. Mi mami me conto que una vez me estaba persiguiendo pa’ jalarme las orejas y me fui corriendo a la casa de mi madrina, que estaba lavando su ropa. Al verme llegar, me escondió debajo del lavadero. Mi mama se quedo conversando con ella un rato y luego se fue. Cuando mi madrina se agacho para decirme que saliera, se dio cuenta que me había comido una mano de plátanos que ella había puesto debajo del lavadero……………
Mujer buena y cariñosa, mi madrina Martha, a pesar de tener varios hijos, cumplió conmigo su rol de madrina de manera ejemplar. Siempre me engreía y me aconsejaba. Nunca olvidó un cumpleaños y sus regalos eran detalles muy apreciados por mí. Muchas veces me invito a pasar fines de semana en su casa. Creo no haber sido un buen ahijado, quiera Dios que algún día, a mi regreso al Perú, la pueda ver y decirle que SIEMPRE la he querido y que nada ni nadie le quitara ese lugar tan importante en mi vida, de mi recuerdo y de mi corazón.
Quizás quien más pasajes de mi niñez me ha contado es mi tía Julia. Quien fuera de una extraordinaria memoria, tiene una gracia especial para contar ese tipo de anécdotas, que tanto a mí como a mi hermano Lucho, nos hacia morir de risa. En mi segundo tema (“Mi hermano Uto”) conté uno de ellos. Dice que en otra oportunidad, en que me sacaron a hacer compras, cuando pasaba por los puestos del mercado, metía la mano en cuanto costal o saco abierto había cerca. En el saco de frejoles, en el saco de lentejitas, en el saco de arroz, etc. En uno de ellos, en el de azúcar, metí la mano y me la lleve a la boca, grande fue mi sorpresa cuando al saborear me di cuenta que no era azúcar, sino detergente!!!!!. Creo que nunca más volví a hacer lo mismo.
Un día, al llegar de visita a casa de mi tía Julia, encontré que mis primas Ada y Gloria conversaban con Lucha y Camucha, unas amigas-vecinas. Yo me senté y solo escuchaba. La conversación giraba acerca de formas de adelgazar. En eso, Lucha me pregunta: Miguelo, tu sabes que es bueno para la barriga?... y sin pensarlo mucho le conteste: para qué…………. para que salga (la barriga)?????
Con Glorita, Adita y Papo, nos criamos queriéndonos como hermanos. Mi tía Julia ya es una persona mayor, pero de mente muy lucida; con una gracia y dulzura que la hacen un ser especial. Junto a su esposo, mi tío Alejandro a quien también quise mucho, no solo forman parte de este tema, sino también de mis mejores recuerdos.
Estando en Lambayeque, recuerdo que junto con mis amigos Lucho y Pepe Vela, nos subimos al techo de mi casa y nos metimos a la de ellos por una ventana. La ventana daba justo al dormitorio de los señores y tanto Lucho como Pepe decidieron bajar pisando primero el ropero y luego una cómoda. Yo decidí tirarme del ropero a la cama…….., por la noche vinieron a decirle a mi papa que al tirarme había roto las maderas de la base de la cama. Los señores Vela, tuvieron que dormir esa noche con el colchón sobre el suelo.
Era tan inquieto y movido que mi viejo me decía “mono eléctrico” y un amigo de él, Don Oscar Collantes, me puso “dencio”…….. por jodencio. Pasados los años, cuando ya había nacido el Tico inclusive, un día me cruce con Don Oscar y me abrazo diciendo: como estas “dencio”, hace tiempo que no te veo. Me entere que Don Oscar murió en Miami hace unos meses, lo cual lamento.
Hay tantos pasajes y detalles de mi vida que me gustaría contar, tratare de hacerlo poco a poco y en diferentes temas. Ojala la memoria me ayude.
Hasta la próxima.
domingo, 15 de julio de 2007
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1 comentario:
Dencio!!! que bueno estuvo este post, has desatado una fiebre de hacer memoria en la familia. Asi pues, debes recolectar fragmentos que luego puedas hilvanas en historias porque esta genial esto, aunque no lo creas, une a la familia ahora que todos estamos lejos. Bien hermonito.
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