Fue en Tacna en que empecé a ver a las niñas con otros ojos, ya no como amiguitas de juegos.
No recuerdo su nombre, pero fue una prima de mi amiga “Pelusa”, quien había llegado de visita, la primera chica que me impresiono por su condición de mujer. La misma “Pelusa” , Magaly y Anita (todas eran vecinas)también llamaron mi atención. Y las chiquitas Pajuelo que vivian en el mismo block que nosotros.
Había otro grupo de casas de oficiales que quedaban cerca, en la calle Zela y ahí no solamente nos juntábamos los hijos de militares, sino también algunos chicos y chicas que vivian cerca. Entre esos amigos estaban las hermanas Gina y Cecilia Silva.
Gina era una niña de mi edad y desde que la vi me llamo la atención su rostro casi perfecto, sus ojos verdes y las pequitas que poblaban sus mejillas. Era de esas chicas que NO pasan desapercibidas, realmente era muy atractiva. Era atleta y su foto había salido varias veces en los diarios locales debido a sus triunfos en competencias escolares.
Tímido yo, tuvo que pasar buen tiempo para que de alguna manera le declarara mis sentimientos. Grande fue mi sorpresa cuando me contesto: ”eres muy chiquito”………., plop!!!!......
Efectivamente, por esos días, Gina era ligeramente más alta que yo.
Poco tiempo después la cosa cambio……. Y su respuesta también.
Demás esta decir que nuestra relación fue sana e inocente, cándida e idílica…. de cuento.
Gina tenía 8 hermanos, 4 mayores y 4 menores que ella. Para mi mala suerte, eran varones los mayores que ella y me tenían entre ceja y ceja………..
Terminamos debido a una ‘bromita’ de mi amigo Lalo. Resulta que Gina y su familia, se fueron en el verano a pasar la temporada a Camaná. Por esos días, también era época de cambios en el EP. Al papá de Lalo lo destacaron a Lima y se fueron por tierra y al pasar por Camaná, de casualidad se topo con Gina. Sin medir consecuencias, le dijo que yo no había perdido el tiempo y que me había ‘empatado’ con Pelusa.
Indignada (con razón), Gina me escribió reclamándome y dando por terminada nuestra relación. No le quice escribir contándole la verdad pues considere que había tomado una decisión sin antes hablar conmigo.
Como bien dicen que “un clavo saca a otro clavo”, al poco tiempo inicie una relación con Patty. Ella merecería un tema especial, pero creo que puedo resumir.
No era tan bonita como Gina, pero era mucho más linda interiormente. Para estar con ella, tuvimos que ser desleales con mi amigo Tito. Como era muy jovencita sus padres no le daban permiso para salir y menos aun, para tener enamorado. Una casa separaba la mía de la de su familia y temerariamente, acordamos vernos a eso de las 2:00 o 3:00 am, las veces que se podia, claro.
Yo esperaba en la puerta de su garaje a que ella abriera. Por el frio, la lluvia o la humedad, entrabamos y nos parábamos al costado del auto de su padre, que para esto era una especie de ogro y creo que no me pasaba ni con agua.
Una noche, seguros que su padre no despertaría pues ‘dormía la mona’ (había tomado de más), estábamos de lo más confiados cuando en eso, escuchamos que alguien bajaba las escaleras. Mi primera reacción fue abrir la puerta y salir corriendo, pero ella me agarro fuertemente del brazo y me pidió que no lo hiciera.
Era el viejo!!!!........., pero para nuestra (mi) suerte, entró a la cocina y se tomo creo que una jarra de agua y se regreso a seguir durmiendo…………….. casi me da diarrea del susto.
En otra ocasión, hablamos por teléfono y creo que nos dijimos palabras cariñosas. Para nuestra mala suerte, la mamá de Patty había descolgado el otro teléfono y había escuchado todo. Despues de eso me llamo a su casa y nos dio un sermón como de dos horas.
Al regresar Gina de sus vacaciones y enterarse de la verdad, me llamo por telefono pidiendo las disculpas del caso y que todo quedara como antes de partir. Creo que aun la queria, pero mas grande era mi compromiso con Patty y con dolor le tuve que decir que no. Nunca me arrepenti de esa negativa, pues como dije al principio, Patty era una chica muy linda.
Estando ya casado, en una de las varias veces que fui a Tacna, me cruce con su hermano Jesus, nos saludamos y me invito a su casa. Por esos dias Gina habia llegado de visita pues vivia en otra ciudad con sus dos niñas y su esposo que era ingeniero, al que me presento. Creo que ni me llegue a sentar, me senti super incomodo, salude amablemente y me fui.
Tacna, Ciudad Heroica………… lindos y gratos momentos viví en tus tierras y ocuparan por siempre un lugar muy importante en mis recuerdos y en mi corazón……..
viernes, 16 de mayo de 2008
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