De los muchos amigos que conocí, hay algunos que recuerdo con mucho afecto.
Los hermanos Pedro, Beto y Martin Mujica, con los que compartí interminables partidos de futbol, practicamos equitación y nos metíamos a los cuarteles a pasar la pista de combate y la de riesgo. A ellos ya los conocía desde que vivíamos en la villa Militar de Lima, pero en Tacna nos hicimos muy amigos.
Jose (Pepe) Aguirre, entrañable amigo. Leal e incondicional, de esos que te acompañan, así sea corriendo algún riesgo. Me enseñó a armar y desarmar una bicicleta. Gran arquero y bueno peleando. Hace poco nos comunicamos por el Messenger, creo que después de unos 20 años.
Tito Rejas, Aldo Finetti, Lalo Icochea y Pancho Xavier, todos vivíamos en la Villa Militar y por la cercanía estábamos en contacto permanentemente.
Humberto Ramos, al que por tener sus dientes torcidos y desiguales, le decían “cochero” (de Dracula). Su familia era dueña del Hotel Las Vegas. A veces me invitaba a la cafetería y nos preparábamos ‘sanguches especiales’. Al lado del hotel había otro, mas grande y lujoso, el Hotel Lima. En alguna oportunidad, se hospedaron en el hotel vecino los equipos de Básquet que participaban en el Nacional Femenino de este deporte. Nosotros nos pasamos por el techo al del Hotel Lima y las espiábamos cuando se cambiaban o tomaban un duchazo. Creo que ninguna se nos escapo.
Quien lo hubiera imaginado, mi amigo “cochero” siguió la carrera de las armas y esta pronto a ascender al nada despreciable grado de General de Brigada.
En Tacna, por despreocupado y por irresponsable (no tanto por burro), repetí el Primer año de secundaria. Mas me la pasaba jodiendo a los profesores y por eso me sacaban de clases. El UNICO curso que pude salvar (y con nota sobresaliente) fue el de Ingles, que por esas coincidencias de la vida, lo dictaba el profesor Lucio Romero, que era precisamente el que me daba mis clases particulares de acordeón…………. : )
Los amigos que conocí en el colegio, me enseñaron a jugar con las canicas y el trompo. Juegos que ya había practicado pero por decirlo de alguna manera, aquí entré a las ligas mayores. El futbol y el atletismo ocuparon mucho de mi tiempo. Practique natación competitiva y aprendí equitación.
Como el local de Primaria donde estudiaba, quedaba distante del de Secundaria, donde estaba Lucho, no me quedo otra que aprender a defenderme sin tener que acudir a los puños salvadores de mi hermano.
Aprendí a que en una pelea y dada mi condición de bajito, tenía que madrugar al rival aplicándole un cabezazo, de preferencia, al centro de la cara.
Eso los “acojuda” me recomendaron.
Y vaya si fue buen dato, me ayudo mucho en las muchas oportunidades que tuve de dirimir fuerzas.
Creo que la única vez que me ‘sonaron’ fue a la salida del Coliseo Zela, después de un partido de futbol-sala en un campeonato Inter-Escolar. Se tropezaron mi ‘mancha’ con la de unos muchachos de otro colegio. Uno de ellos se acerco a buscarnos bronca y cuando mire a mis costados, mis amigos me habían dejado solo!!!!..........., bueno, el otro me llevaba algo así de un par de años y casi una cabeza de diferencia. Pero era demasiado tarde para arrancar. Lo único que recuerdo es que con mi cara, le di duro a su puño…… : (
En una oportunidad, concertamos un partido de fulbito con unos muchachos que no conocíamos muy bien. En mi equipo estaban los mellizos Mujica, yo y no recuerdo quien mas. Resulta que cuando aparecieron los otros, nos dimos cuenta que se habían reforzado con algunos que eran notoriamente mayores que nosotros. A poco de empezar el partido, ya íbamos ganando. La diferencia se incremento y por mas esfuerzos (y mañas) que utilizaron, no lograban empatarnos. Empezó la ‘piconeria’ y nos metían ‘taba’ en todas las jugadas. En una de esas, uno al que le decían ‘cocho’ me fauleo por la espalda, cai al suelo y él siguió la jugada. Al levantarme corrí hacia él lo empuje y empezó la bronca.
Los de mi equipo no se metieron y felizmente los del otro equipo tampoco, nos dejaron solos. Digo felizmente pues de haber intervenido los otros que eran tan mayores y grandes como ‘cocho’ nos hubieran terminado sonando a todos. La cosa es que yo le estaba ‘dando’ duro al pata cuando de un jalón me tiraron a un costado……….. era el hermano mayor de ‘cocho’ que al verlo en desventaja acudió en su ayuda.
Me pare delante de él, quieto, me empujo y yo seguí de pie mirándolo (con rabia) a la cara. El se me acerco y creí que me iba a dar un puñete, pero el h. de p. me escupió la cara y me dijo: ‘lárgate antes que te saque la m……..’
Pasaron unas semanas y un día en que me alistaba para el colegio, veo por la ventana que pasaba por la acera de enfrente el hermano de “cocho”, el que me escupió en la cara.
Luuuuchooo…!!!, Luuuuchooo…!!!, mira ese el el fulano de quien te hable…………..
Lucho tambien se alistaba para ir al colegio y solo llevaba encima un short de deportes y nada mas, así salió, cruzo la pista y le dio duro al pata, que termino todo embarrado, pues encima, para su mala suerte, esa madrugada había llovido y todo estaba mojado.
Si mal no recuerdo, creo que esa fue la última oportunidad en que Lucho me “ayudo” en mis problemas de puños.
viernes, 16 de mayo de 2008
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